02 septiembre, 2009

2 cortitas


La revista Literalgia que empezò siendo un blog comùn y silvestre como este y que ha logrado en tan corto tiempo proponer un estilo particular para hablar de lo cool-tural de nuestro medio darà en estos dìas, el gran salto, dejarà el frìo formato digital y pasarà al formato fìsico. Segùn los muchachos de Literalgia la revista "serà distribuida gratuitamente y tendrá como público objetivo a cualquier persona que sepa leer". Esperamos que ahora la gente se anime un poquito y se caliente las manos en estos dìas con una revista que vale la pena leer, no sòlo por el esfuerzo que supone publicar algo que sea cultural en este paìs, sino por la calidad de su contenido. Modestia aparte, sòlo me queda agregar que he colaborado en esta ediciòn con dos textos testimoniales, uno sobre cine, en donde declaro muy a mi manera, mi desbordada admiraciòn por Cleant Eastwood, y el otro sobre un libro que conseguì de manera muy curiosa allà por la Av. Uruguay, cuando solìa ser estudiante universitario y solìa recorrer Lima de noche, aunque aquellas costumbres muy difìcilmente se me hayan ido del todo.
Finalmente, cabe agregar que muchas de las revistas seràn repartidas antes del concierto de Charly Garcìa el dìa 23 de septiembre, sino me creen, nos vemos IN SITU.



Por otra parte y poniendonos un poquito màs culturosos, me acabo de informar a travès de un amigo que se llevarà a cabo un simposio de literatura denominado "Revisando los discursos andinos. Homenaje a Marcos Yauri Montero" del 12 al 16 de octubre en las ciudades de Huaraz y Lima. Dicho evento ademàs organizado por la renovada Universidad Nacional Federico Villarreal, abordarà temas ligados a la literatura andina, la oralidad, el testimonio, teniendo, por supuesto, como tema central la obra narrativa, poètica y crìtica acerca de Marcos Yauri Montero. El lugar de reuniòn serà en el Salòn de Grados "Antenor Orrego" (paraninfito) en donde alguna vez se me ocurriò ofrecer un recital de poesìa portando la camiseta bicolor de nuestra selecciòn.
Para màs informaciòn del evento pueden entrar al blog del mismo www.coloquio-homenaje-yauri.blogspot.com

10 agosto, 2009

Hasta siempre, Dalla


Yo siempre supe que algún día haría esto justo como lo estoy haciendo ahora mismo, con los dientes apretados y los dedos temblorosos, con un poquito de valor ante cada palabra que se desprende de mi piel para sencillamente intentar sacar lo que llevo dentro. Siempre supe desde que te elegí que habría de llegar el día en que inevitablemente las lágrimas me saltaran de los ojos, siempre supe que alguien me echaría abajo la puerta del cuarto una mañana de invierno, por ejemplo, y me diría que decidiste salir a pasear sin correa y sin recado de volver. Así que no te culpo de nada, esto me lo busqué yo mismo. Siempre supe que el sólo hecho de tenerte supondría obtener una porción de felicidad en mi vida que algún día tendría que canjear por un vacio silencioso y largo, un eco que se extendería dentro de mí y simplemente no conseguiría detenerlo por más intentos que hiciese. Siempre supe que tu partida me dejaría una caja de recuerdos que si el tiempo no me trata mal y la vejez me asienta bien no olvidaré. La dama negra te cogió de madrugada, Dalla, y tus fuerzas que eran poquitas para ese entonces no pudieron disiparla. Tu antes alegría desbordante se había teñido en estos últimos meses de una postura exhausta, cansina, apagada, una postura que sólo los años saben llevar con elegancia, y vaya que lo hiciste bien, para ser tú la primera en disimular que tu salud era cuestión de veterinarios, pastillas y jarabes. Tu partida ha teñido el patio de la casa de un color gris, los pequeños pajarillos que bajaban a comer los granos de arroz que dejabas (quizá por el maldito dolor al pasar alimentos) hoy se miran desconcertados. No te entregaste con facilidad, reina amiga, de eso estoy plenamente seguro como estoy seguro que mantuviste con valentía el único deseo de estar un día más entre nosotros. Estoy seguro que ahora en el lugar en donde estés debes estar mejor, sin esa tos de mierda que terminó por hacerte añicos y logró que perdieras la mitad de tu peso. Estoy seguro que en estos últimos días te sentiste bien, amiga, bien porque viste llegar a mamá con maletas y sentiste otra vez que nadie te había abandonado, te sentiste otra vez querida, y la maldita tos desapareció y empezaste a comer, fuiste la primera en recibirme al abrir la puerta como cuando eras joven y tus patas chasqueaban como las de un caballo, fuiste la última en mirarme antes de apagar las luces de la sala para subir a dormir, y te acaricié la cabeza, y mientras subía al segundo piso le pedí a Dios que tu dolor se convirtiera en paz, y así fue. Atrás queda la imagen de un joven en medio de un patio mirando a varios cachorritos bóxer, intentando elegir el correcto, atrás queda la imagen tuya en un rincón un poco esquiva. Atrás queda el recuerdo de cuando me rompiste el corazón con tus primeros aullidos de frío bajo tu nueva casa, y te abrigué encima de mi pecho y nos miramos por primera vez sin tanto orgullo, entonces ambos supimos que estábamos destinados a caminar juntos por parques y veredas y de vez en cuando a presumir uno del otro. Atrás quedaran tus tortas favoritas, tus globos desinflados, tu casita que te comprè tal y cual te lo prometí…
Siempre supe que tu partida llegaría algún día, amiga, siempre lo supe, y eso quizá, es lo que más rabia me da. Gracias por ser mi amiga durante 9 años. Siempre te recordaré.

02 agosto, 2009

Presentación de El Hablador N° 16


Los amigos de la revista El Hablador me acaban de mandar un mail de invitación en donde se anuncia que el día 4 de agosto, a las 19.30 horas, en el centro cultural Ccori Wasi (Arequipa 5198, Miraflores), se presentará el número 16 de El Hablador (en donde, por cierto, colaboré en la sección de poesía). Invito a los lectores de este espacio a que vayan ese día y puedan disfrutar de esta interesante revista en la cual me enorgullece haber participado. Nos vemos el 4.

26 julio, 2009

Elena Keldibékova o la patadita de Dios


Me he tardado un poquito en escribir el título de este post, (ya se imaginarán por qué), que si su apellido es con b labial o con v de vaca, que si es la primera e o la segunda e la del sombrero majestuoso y grave, sencillamente no lo sé, ni le interesa a este pobre corazón. Yo lo único que quiero aclarar es que mucho antes de que esa señorita (me acabo de enterar mientras escribo este post que tiene 30 años y es casada, doble dolor al corazón, ¡ay!) sacara el pie derecho en una media tijera impresionante yo, ya me juraba su fan número 1.
La vi, (embaucadores televisivos, lean bien clarito esto), hace aproximadamente dos semanas en el partido en el que Perú ganó a Venezuela para tristeza de mi madre, 3 a 1, y me flechó deportivamente hablando, claro está. Y Claro que yo no comenté mucho este pequeño detalle para evitar que los ojos mañosones de mis cercanos amigos osaran fijarse en ese moñito tan lindo y chiquito que sostiene el poquito cabello de mi Elena (un segundo, ¡listo!) Keldibékova, digamos que para evitar esa mirada poseedora de cualquier otro sentimiento menor al deportivo.
Pero quién iba a pensar, Elena, que el día de ayer, ibas a estar bajo el ojo de la tormenta, estirando el piecito derecho mismo futbolista de cualquier parte del mundo hasta de Kazajstán (así no jueguen al fútbol por allá), y devolviéndole a las argentinas un pequeño paquetito redondo enviado por Dios, y de paso cargado con la misma pendejada con la que el Diego les dio a guardar a los Ingleses allá por el año de 1986 un gol que les dio la sonrisa a todo Argentina. Ahora, pibas, nos tocó a nosotros sonreir, a ti Elena también, así que sonríe una vez más, por favor, y di y repite miles de veces la palabra “chiripa” que en tu castellano arusado, suena tan lindo, tan barrio, tan criollón.
Ahora los diarios te dan las portadas, y te lo mereces, esa patadita fue la patadita de Dios, pero también fue un tacle a mi corazón. Elena, que Japón te reciba con el cariño y la admiración que te tengo ¡ay!.