"...Uno escribe para quitarse el veneno que ha acumulado debido a su falso modo de vida, intentando recapturar su inocencia, pero lo único que logra es inocular el mundo con el virus de su desilusión. Nadie pondría una sola palabra en papel si tuviera el valor necesario para vivir aquello en lo que creía..." (Henry Miller)
25 abril, 2009
Por eso queremos tanto a Amy
Well Sometimes I Go Out, By Myself, And I Look Across The Water.
And I Think Of All The Things, Of What You're Doing, And in my head I Paint A Picture.
'Cause since I've Come Home, Well My Body's Been A Mess, And I Miss Your ginger Hair, And The Way You Like To Dress.
Oh Won't You Come On Over, Stop Making A Fool Out Of Me, Why Dont You Come On Over, Valerie.
Valerie
Valerie
Valerie
Did You Have To Go To Jail, Put Your House Out Up For Sale, Did You Get A Good Lawyer.
I Hope You Didnt Catch A Tan, I Hope You Find The Right Man, Who'll Fix It For You.
Are You Shopping Anywhere, Change The Color Of Your Hair, And Are You Busy.
Did You Have To Pay That Fine, That You Were Dodging All The Time, Are You Still Dizzy.
Well Since I Come Home, Well My Body's Been A Mess, And I Miss Your Tender Hair, And The Way You Like To Dress.
Oh Wont You Come On Over, Stop Making A Fool Out Of Me, Oh Why Don't You Come On Over, Valerie.
Valerie
Valerie
Valerie
Well Sometimes I Go Out, By Myself, And I Look Across The Water.
And I Think Of All The Things, What You're Doing, And In My Head I Paint A Picture.
Since I've Come Home, Well My Body's Been A Mess, And I Miss Your Tender Hair, And The Way You Like To Dress.
Valerie
Valerie
Valerie
Valerie
Valerie
Valerie
Valerie
23 abril, 2009
19 abril, 2009
Soundtrack de Gran Torino

Que la Academia me complazca de una vez por todas.
Hace poco rogué y prendí velitas para que Mickey Rourke ganara en la categoría de mejor actor, pero no se dio mi pronóstico. A cambio, la Academia premio a otro gran actor como Sean Penn, que ganó un premio que -a mi parecer- debió otorgársele hace mucho tiempo atrás para no tener que seguir esa política de andar postergando ganadores año tras año. En fin, muchos quisimos que sea Mickey Rourke el ganador, por lo que su regreso a la pantalla grande suponía, por la película, por el personaje que estaba interpretando que además era el alter ego de un artista maldito, autodestructivo y sin arrepentimientos (como son los buenos artistas), sencillamente Mickey Rourke debió llevárse esa estatuilla que en sí, no significa nada contundente,pero para alguien que ha conocido el infierno de cerca quizá suponga un verdadero Nostos (un regreso como lo llamaban los griegos.)
Aún falta mucho por ver y oír antes de que se sepa quién ganará en los siguientes Oscar, pero ya se vocea que Gran Torino, la canción que canta Jamie Cullum es una fuerte candidata para hacerse de una estatuilla. Si no me creen que esta canción es realmente preciosa aquí les dejo la canción, y de paso una versión donde sale cantando Clint Eastwood. Disfrutenla.
Tema: Gran Torino
Artista: Jamie Cullum
Disco: Gran Torino
Realign all the stars above my head
Warning signs travel far
I drink instead on my own Oh! how I’ve known
the battle scars and worn out beds
Gentle now a tender breeze blows
whispers through a Gran Torino
whistling another tired song
Engines humm and bitter dreams grow
heart locked in a Gran Torino
it beats a lonely rhythm all night long
These streets are old they shine
with the things I’ve known
and breaks through the trees
their sparkling
Your world is nothing more than all the tiny things you’ve left behind
So tenderly your story is
nothing more than what you see
or what you’ve done or will become
standing strong do you belong
in your skin; just wondering
Gentle now a tender breeze blows
whispers through the Gran Torino
whistling another tired song
engines humm and bitter dreams grow
a heart locked in a Gran Torino
it beats a lonely rhythm all night long
May I be so bold and stay
I need someone to hold
that shudders my skin
their sparkling
Your world is nothing more than all the tiny things you’ve left behind
So realign all the stars above my head
warning signs travel far
I drink instead on my own oh how ive known
the battle scars and worn out beds
Gentle now a tender breeze blows
whispers through the Gran Torino
whistling another tired song
engines humm and better dreams grow
heart locked in a Gran Torino
it beats a lonely rhythm all night long
it beats a lonely rhythm all night long
it beats a lonely rhythm all night long
18 abril, 2009
Las películas que ví en mi Semana (nada) Santa
La primera se llama Déjame entrar, no me pregunten cómo llegué a esta película, pues ni yo mismo lo sé, sólo la ví en la tienda a donde suelo ir a comprar mis pelas y ya está, la cogí y pagué. Me llamó la atención su portada, un niño casi albino empujando una puerta invisible. Me enteré luego que pertenecía al Sueco Tomas Alfredson, que tenía premios y que fue muy bien recibida por la crítica. Aquí el trailer.
La segunda película fue La última tentación de cristo de Martin Scorsese, una película que suelo ver en Semana Santa, ¿por qué? porque me gusta decir que veo esta película en Semana Santa para ver cual es la reacción de aquellos católicos que piensan que esta película es hereje, maldita, anticristiana y una ofensa a Dios. ¡Señores católicos, no se arañen!, esta película está basada en una novela de Nikos Kazantzakis. Por cierto, su visión humana de Cristo me conmovió realmente.
La tercera fue Gran Torino, de Clint Eastwood, como adelanto a la reseña que estoy haciendo para una revista sólo puedo decir que esta película es la cereza que corona esa inmensa trayectoria que lo convirtió a Clint en lo que es, una leyenda viva del cine norteamericano. Si me quedara con una sola imagen de la película sería con aquella que se le ve al viejo Clint haciendo una pistola con su mano y disparando a los malos.¡Una belleza de película!
La segunda película fue La última tentación de cristo de Martin Scorsese, una película que suelo ver en Semana Santa, ¿por qué? porque me gusta decir que veo esta película en Semana Santa para ver cual es la reacción de aquellos católicos que piensan que esta película es hereje, maldita, anticristiana y una ofensa a Dios. ¡Señores católicos, no se arañen!, esta película está basada en una novela de Nikos Kazantzakis. Por cierto, su visión humana de Cristo me conmovió realmente.
La tercera fue Gran Torino, de Clint Eastwood, como adelanto a la reseña que estoy haciendo para una revista sólo puedo decir que esta película es la cereza que corona esa inmensa trayectoria que lo convirtió a Clint en lo que es, una leyenda viva del cine norteamericano. Si me quedara con una sola imagen de la película sería con aquella que se le ve al viejo Clint haciendo una pistola con su mano y disparando a los malos.¡Una belleza de película!
13 abril, 2009
Garcilaso de la Vega (*)

Este año se conmemora los 400 años de la publicación de “Los comentarios reales de los incas” (Lisboa, 1609), del Inca Garcilaso de la Vega. Así como también, los 470 años del nacimiento de su autor, el 12 de abril de 1539 en el Cusco.
No soy pitoniso, no leo cartas, no puedo saber qué piensan, pero sí puedo sacar un común denominador en base a la experiencia. Algún alumno mientras leía esta típica introducción, parado desde su ubicación, con las manos en los bolsillos y el calor chamuscándole la piel tanto a él como a mí, estaba pensando lo mismo que su compañero del costado, y ese pensamiento se prolongaba como una cadena infinita que se repetía como un eco en la cabeza de todos los presentes, ese pensamiento llegó a mí de manera clara, no se preocupen, sólo ese pensamiento, logré desde aquí descifrar sus gestos, no soy adivino he dicho líneas arriba, pero más de uno ante mi introducción ha pensado para sus adentros alguna de estas tres frases:
“Y a mí eso qué me importa”.
“Otra vez lo mismo”.
“A qué hora acaba de hablar este”.
Seamos sinceros, más de uno de los presentes quisiera decir las frases que he señalado, pero no lo hace por miedo, por respeto, por que le han enseñado en casa a callarse cuando alguien le habla de cosas que incrementarán sus conocimientos, y están lejanas a su entendimiento, sobre todo si cuando los que están hablando son sus maestros de escuela, sus-típicos-y-aburridos-maestros-de-escuela, aquellos que ustedes ven como los malos de la película de marzo a diciembre, y lo único en realidad que no ven es que ellos sólo intentan (cada día) enseñarles algo nuevo para que su futuro sea menos infeliz de los que no gozan de educación.
(Ahora sí podré hablar tranquilo de Garcilaso, todo lo que siga después de lo que he señalado corre por su propia responsabilidad, quien tenga oídos que oiga.)
*
Les comentaba que se cumplen 400 años de la publicación de un libro vital para todos nosotros, “Los comentarios reales”. No es, o mejor dicho, no debería ser entonces una fecha cualquiera, pero lamentablemente para la gran mayoría de peruanos sí lo es. Empezando desde la educación primaria y secundaria (base de toda educación) me atrevo a decir que muy pocos alumnos (incluidos maestros) saben en realidad quién fue este personaje por el cual estamos hoy reunidos. No faltará seguramente quien ante el nombre de Garcilaso preferirá a cambio emitir un enorme, profundo y estruendoso bostezo. No sería condenatorio ni mucho menos coherente exigirle a un muchacho de colegio que valore a un autor que fue la clara muestra de la hibridez cultural de este variopinto país, si sobre todo nunca se le enseñó a ese alumno bien la importancia de Garcilaso, por ejemplo, en la historia del Perú. A saber. Todos sabemos que uno de los incentivos más importantes de Túpac Amaru (además del propio), antes de su rebelión, fue la lectura de “Los comentarios reales”, a tal punto que el Virrey Abascal, al darse cuenta de que la lectura incentivaba a la élite indígena prohibió su lectura y publicación. Caso contrario fue la recepción de los europeos quienes leían a Garcilaso como si se tratase de un intelectual europeo.
Me pregunto yo, cómo exigirle el mínimo respeto a un alumno de colegio hacia la obra de Garcilaso si en clases de literatura, por ejemplo, no se les narra a los alumnos el drama humano detrás del personaje histórico, aquel drama que consistió en tener que dejar a su madre la princesa Isabel Chimpu Ocllo, con el único recuerdo de una chacra tan sólo por ir a España a buscar los favores de la corte y de su padre, el capitán Sebastián Garcilaso de la Vega. Como intentar crear en los jóvenes un apego hacia su cultura si sus maestros hablan de cosas difíciles con palabras aún mucho más difíciles, y no muestran a Garcilaso como lo que fue, un marginal, un paria, un apestado de su casta, tan sólo por no ser nacido de padre y madre española, en pocas palabras por no ser “puro”, sino que por el contrario haber provenido de un vientre indígena. Eso es Garcilaso, un mestizo, que pasó gran parte de su vida dedicado a escribir uno de los testimonios más importantes de la literatura peruana, porque ahí están nuestros orígenes, nuestra procedencia, nuestra ventana hacia el futuro, porque sólo seremos capaces de sentirnos un poco Garcilasos si todos nosotros no dejamos pasar un día tan importante como este como los típicos peruanos que yacen afuera de las escuelas y se han encargado de cualquier cosa menos de hacernos sentir netamente peruanos.
Garcilaso (antes llamado Gómez Suárez de Figueroa) habló de temas transversales en “Los comentarios reales” como el tema de la identidad y el mestizaje, todo ello fueron valiosos testimonios culturales heredados por hombres como él que fueron de una u otra forma nuestros primeros escritores y que detallaron sus experiencias en las llamadas crónicas, las mismas que sirven, por ejemplo, para contar retazos de la historia que despierten la curiosidad de los más jóvenes.
No sé si les pasará lo mismo a los profesores de historia, pero particularmente nunca me ha fallado contar el capítulo IV del libro primero de “Los comentarios reales” que se titula “La deducción del nombre Perú” donde Garcilaso nos cuenta la situación equívoca que dio lugar a una palabra que no existía en el lenguaje de los indios ni de los españoles. Cada vez que cuento la historia de una embarcación española topándose con una pequeña balsa indígena, los muchachos se quedan sorprendidos, llegan a saber que fue un indígena quien pronunció por primera vez el nombre de Velú, creyendo responder a la pregunta de dónde estaban los españoles en aquel momento. Velú, dijo un indígena, este mismo nombre fue modificado al de Pelú, y los españoles se encargaron de relacionarlo con el nombre de Perú.
Para algún despistado alumno, que creía que la celebración del primer cronista mestizo del Perú no era otra cosa más que parte de una agenda anual, y motivo de una formación sin sentido en el patio del colegio, un salir de clases por las puras, un pretexto, queda absuelta su duda. Ha sido un placer absolverla.
* El presente texto me fue encargado para ser leído en el auditorio del cole, donde actualmente trabajo.
09 abril, 2009
Creo que va a empezar a llover
Es jueves.
Como nunca he dormido hasta que los rayos del sol me despertaron. Sentir esa sensación después de tantos amaneceres es un tanto extraño para mí. Muchas veces huímos de una extraña rutina, muchas veces nos sentímos agobiados por esos pequeños días que nos acorralan y nos mandan contra las cuerdas, y sólo intuímos una reacción, sólo atinamos a decir que es parte de este juego llamado vida. La única respuesta que nos salva. Me pregunto ahora mientras el cielo tan de pronto se ha teñido de nubes negras si aquellas personas que como yo descansarán hasta nuevo aviso sienten este feriado largo como una tregua, como una pausa en su vertiginosa vida. No lo sé, particularmente estos cuatro días santos serán en mí un stop a los diarios quehaceres. Nada de amaneceres forzados, nada de soportar calles bulliciosas, nada de alumnos, nada de bromas tontas, nada de directores acomplejados.
Sencillamente he apagado el celular, he descolgado el teléfono del primer piso de mi casa y he dado la orden de decir que no estoy para nadie (sólo para los amigos). Ya veremos con qué nuevas y tristes noticias nos recibe el lunes, ese día que tanto odio, ese día en el que lo único que atino a hacer es tararear una canción de Sui Generis (Lunes otra vez) mientra viajo en un ómnibus atiborrado de personas que se miran entre sí con desconfianza, con miedo. Yo, al igual que Isabel, el personaje de Cien años de soledad quiero empezar esta tregua mirando llover esta ciudad que no es ni será Macondo por más que las ganas se enterquen, por más que la esperanza pueda querer regresar a la rutina hacia el centro del ring. Me espera una larga lista de películas, el libro de Marcela Serrano (que es realmente precioso), una cita el sábado para terminar una entrevista que me está haciendo daño porque me obliga hablar de mí y antojadizamente de los momentos más felices de mi vida.
Antes de terminar este post quería dejar esta preciosa canción de Nacho Vegas (Va a empezar a llover) de la cual no entiendo por qué hasta ahora D no me ha hablado con ese típico fanatismo que lo caracteriza. No importa, igual la canción me va como anillo al dedo.
Como nunca he dormido hasta que los rayos del sol me despertaron. Sentir esa sensación después de tantos amaneceres es un tanto extraño para mí. Muchas veces huímos de una extraña rutina, muchas veces nos sentímos agobiados por esos pequeños días que nos acorralan y nos mandan contra las cuerdas, y sólo intuímos una reacción, sólo atinamos a decir que es parte de este juego llamado vida. La única respuesta que nos salva. Me pregunto ahora mientras el cielo tan de pronto se ha teñido de nubes negras si aquellas personas que como yo descansarán hasta nuevo aviso sienten este feriado largo como una tregua, como una pausa en su vertiginosa vida. No lo sé, particularmente estos cuatro días santos serán en mí un stop a los diarios quehaceres. Nada de amaneceres forzados, nada de soportar calles bulliciosas, nada de alumnos, nada de bromas tontas, nada de directores acomplejados.
Sencillamente he apagado el celular, he descolgado el teléfono del primer piso de mi casa y he dado la orden de decir que no estoy para nadie (sólo para los amigos). Ya veremos con qué nuevas y tristes noticias nos recibe el lunes, ese día que tanto odio, ese día en el que lo único que atino a hacer es tararear una canción de Sui Generis (Lunes otra vez) mientra viajo en un ómnibus atiborrado de personas que se miran entre sí con desconfianza, con miedo. Yo, al igual que Isabel, el personaje de Cien años de soledad quiero empezar esta tregua mirando llover esta ciudad que no es ni será Macondo por más que las ganas se enterquen, por más que la esperanza pueda querer regresar a la rutina hacia el centro del ring. Me espera una larga lista de películas, el libro de Marcela Serrano (que es realmente precioso), una cita el sábado para terminar una entrevista que me está haciendo daño porque me obliga hablar de mí y antojadizamente de los momentos más felices de mi vida.
Antes de terminar este post quería dejar esta preciosa canción de Nacho Vegas (Va a empezar a llover) de la cual no entiendo por qué hasta ahora D no me ha hablado con ese típico fanatismo que lo caracteriza. No importa, igual la canción me va como anillo al dedo.
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