09 octubre, 2008

Ensayo sobre la ceguera


-Acabo de leer que llevaràn al cine "Ensayo sobre la ceguera", el libro del premio Nobel de literatura Josè Saramago.
-¿El libro que recomentò leer hace un tiempo atràs? -pregunta Jean Luc.
-Sì, en donde la ceguera se va convirtiendo en una enfermedad contagiosa y degradante...
-Lo que no recuerdo es en què paìs suceden esas cosas,profesor.
-En un paìs anònimo...pero podrìa ser cualquier paìs desordenado de Latinoamérica en realidad.
-Aquí por ejemplo, profesor, los peruanos parecemos los ciegos de esa novela. Nadie se da cuenta de nada.

07 octubre, 2008

El fantasma sentimental


Aún no acaba el año y ya estoy alistando mi lista de cosas que debo hacer sí o sí antes de que la locura de terminar conmigo mismo me agobie.
Relativamente las personas encuentran sosiego cuando están "tranquilas" en todos los sentidos de la palabra. Debo confesar que a mí la palabra tranquilidad me espanta. No considero mi vida ni mucho menos las de mis historias sin esa pizca de desorden que todos debemos extrangular para después de pasada la tormenta obtener frutos que valgan la pena. Hace un par de años atrás por estas fechas ni pensaba que algún día escribiría de las cosas que deberé hacer llegado un nuevo año. Ahora el tiempo es mi peor enemigo. Llego a los lugares que debo asistir y me retiro como un sentimental fantasma. Subo y bajo combis para volver a llegar a nuevos lugares y por último retornar a casa para poder descansar el poco tiempo que debo aprovechar alejado de vicios tontos -que siento y soy consciente-me hacen daño.
Quizá en esa enorme lista debe y tiene que estar el simple hecho de anular una cuenta que la abrí por pura curiosidad y que fue convirtiéndome paulatinamente en alguien tan predecible. Este año que acaba o mejor dicho que agoniza ha sido un juego de espejos pues ha reflejado todas mis ambiciones pero contrariamente ha subyugado mi verdadera vocación. Y es que a veces el dinero no lo es todo, dado que existen cosas más importantes que nos ayudan a seguir en pie. Será por eso que no me siento hoy por hoy completo. Será por eso que en mi larga lista de vicios menores está el simple hecho de anular una cuenta hotmail para extrañar algo o a alguien. Para volver a mi verdadero yo, dejarme de cojudeces y no poner un carita feliz y ridícula en el messenger cuando en el fondo estoy partido en mil pedacitos todos chiquitos y dolorosos. Será por eso que no tener un típico y filtrero hi5 (que si no es por el idioma que estoy estudiando no supiera qué diablos significa)puede ser la receta para mi hoy declarada adicción a esas trivialidades que sin saberlo me han convertido en un esclavo y en un fisgón. Para alguien como yo que siente que su vocación radica en crear vidas paralelas a nuestra propia realidad estos avances tecnológicos pueden ser adicciones que van relegando lo más importante a su particular forma de ver las cosas. Debo confesarme ante mí mismo y acusarme, acusar a ese otro yo, superficial y tonto, que ha permitido que esas nimiedades permitan dejar al margen lo que realmente quiero hacer.
A mí la Internet poco o nada me ha facilitado la vida y ha tenido que pasar un año para poder darme cuenta que de aquí en adelante lo menos que he de tener es tiempo y es por eso que una de mis promesas particulares ha sido valorar más mi ajetreada forma de existencia. He empezado a desconectarme poco a poco de aquello que no suma nada en mí (particularmente los cambios radicales son extremistas y no quiero sentir tentación de volver a caer en el pecado de retornar) y por el contrario ando muy animado en la escritura de una novela que pienso titular "Caza de cuervos". Quizá es esa novela la llamada a sacarme de este profundo marasmo en el cual me encuentro. El único espacio con el que siento que podré convivir llegado el nuevo año es este blog que de una u otra forma me ha servido para no sentirme completamente un imbécil.
Me gustaría hacer lo mismo que hace dos años atrás hacía con mi vida. Existir por y para mi escritura. Hoy, aunque las cosas no son como yo las esperaba, siento y debo aceptar que esto es parte de un aprendizaje, uno personal y hasta me atrevería a decir literario. Alguna vez hablando con un amigo escritor peruano me sugirió una breve reflexión a modo de pregunta, ¿qué clase de escritor deseas ser? me preguntó e increiblemente me quedé callado aunque pude haber ensayado una respuesta inteligente pero no una precisamente de la cual me sienta completamente convencido. Lo rescatable de aquella vez es que en ese preciso instante aprendí que a veces quedarse en silencio es un modo de respuesta. Sentí además que el vehemente joven que fui había desaparecido de mí para quizá hacer todo un peregrinaje que terminará llegado el último día de diciembre. Cuánto me gustaría poder hoy decirle a aquel amigo mi verdadera respuesta, una de la que hoy estoy completamente convencido. Si yo existo es por lo que escribo, si no escribo, me siento el ser más deshonesto conmigo mismo. He aquí mi Mea Culpa.


*Fotografía de Henri Cartier-Bresson

Celos

-Por ahí álgún músico que me agradaba afirmaba que los celos son mitad falta de sesos y mitad inseguridad. Creo que tiene algo de razón...
-Profesor...
-Sí, Santiago, dime.
-Pero Camilo Cesto tiene una canción que se titula "Celos" y él dice que uno siente celos porque en realidad uno siente miedo de perder lo que más quiere en la vida.

19 septiembre, 2008

Shine a ligth (2008)


El último trabajo de Martin Scorsese es un documental brillante acerca de una de las bandas más importantes de todos los tiempos, los rolling Stones. A lo largo de la cinta nos acercamos a la intimidad del grupo, y las imágenes nos persuaden pues encontramos en ellas todavía a esos ex–muchachitos de la lengua roja inyectando energía por doquier y desde bambalinas, antes de la explosión de luces y buen rock que realizan como en sus buenos tiempos.
Quizá ese rasgo sea uno de los más claros que busca esbozar Scorsese para retratar y capturar la esencia de uno de los grupos que rompió moldes dentro del rock universal. Y es que Shine a ligth transmite una furia escénica incontenible, una desbordada vitalidad que parece competir con la propia velocidad de las cámaras del bueno de Marty, sin embargo, la cinta tiene una complementariedad que la convierte en un documental en todo el sentido de la palabra. Aquí queda de manifiesto además la voz del joven Mick Jagger, con un semblante más que alegre casi asustadizo, respondiendo y augurando con mucha sinceridad el destino del grupo.
Vemos en Shine a ligth fragmentos que nos muestran la vida de cada uno de los integrantes, vida que puede filtrarse a través de sus respuestas y sus propios miedos, tanto Charlie Watts como Keith Richards, cada uno en su propio estilo, por ejemplo, aparecen en este documental con sus particulares formas de ser, dando entrevistas y confirmando que los Stones fueron un espectáculo dentro y fuera de los escenarios.
Scorsese apuesta además con Shine a ligth en desarrollar una cinta alterna; vemos dentro del documental la historia del propio director intentando cubrir cada uno de los movimientos de Jagger. El espectador entonces es cómplice del lente que nos traza la ruta para poder acercarnos al objeto, al espectáculo en sí.

04 agosto, 2008

Amos Lee


Podría decir que las caricias de Amos Lee están cargadas de canciones , pero no es así. Porque son las canciones de Amos Lee las que están cargadas de una suave caricia. Evocativas, inspiradoras, sencillas, simplemente, puro corazón.
En estas largas y fructíferas vacaciones he logrado oír los dos estupendos trabajos que tiene, el primero titulado, Amos Lee (2005) y Suplly & demand (2006). Aquí unas cuantas canciones que son mi salvavidas del día.











31 julio, 2008

"Los papeles de Aspern" de Henry James


EL RETRATO DEL OLVIDO
Los papeles de Aspern comienza mostrando de manera directa y sencilla un plan preconcebido, una especie de conspiración inocua que se da en una ciudad misteriosa, romántica y bella, que nos transporta además por breves instantes a una de las más grandes novelas de la historia de la literatura universal, como lo es, La Muerte en Venecia de Thomas Mann. Sin embargo, poco después este alejamiento va marcando sus propias pautas y la ciudad va adquiriendo una significación particular que delinea el propio personaje─ narrador, es así, que la hipótesis que el autor postula se muestra con una precisión más que cronometrada, casi matemática.
Basta con culminar el primer capítulo de esta nouvelles, para que el lector se sitúe en medio de la historia con un enigma que recae en el poeta fallecido, Jeffrey Aspern, y sus misteriosos manuscritos que el personaje─narrador hallará si es que no repite el proceder ingenuo que tuvo su amigo y editor, Juan Cumnor frente a miss Bordereau, anciana huraña que guarda celosamente los manuscritos del poeta, es allí, que el narrador─personaje, guiado por indicios y observaciones particulares (algunas basadas en las de Cumnor) llegará a la conclusión de creer que miss Bordereau oculta en esos versos huracanados de amor algo misterioso que lo lleva a emprender una fabulosa farsa con la intención de recuperar dichos papeles y conocer de paso qué es lo que oculta la musa de Aspern.
“Toda historia para ser buena, debería ser a la vez un retrato y una idea”. Acabado de leer la primera parte de Los papeles de Aspern, el lector puede comprobar lo afirmado por Henry James al encontrar tres aristas fundamentales en la trama, el editor (narrador central del relato), Miss Bordereau y Tina Bordereau, sobrina de la anciana. Las mismas aristas girarán alrededor de los manuscritos del poeta fallecido con intereses particulares unos de otros, y es que al parecer los retratos a los que hace referencia James son muestras particulares e individualizadas en lo que concierne a comportamientos psicológicos. Ahora bien, la idea a la que alude el autor de Washington Square es la tangente inmediata en la cual dichas aristas encontrarán su punto de apoyo, en otras palabras, los manuscritos vienen a ser en Los papeles de Aspern, el leiv motiv de la historia, el objeto responsable y primordial que señala el destino de los personajes que yacen atrapados en un círculo retratado especialmente para reflejar y concebir ideas.
Una vez que el narrador – personaje se introduce en la casa de miss Bordereau, su anhelo de poseer los papeles se verán más cerca de lo que él mismo imagina. A partir de este punto la narración es enfocada de manera lenta pero laboriosa. James construye acertadamente las consecuencias, las apariciones y los diálogos que serán huellas para justificar los lazos afectivos entre los personajes, el gusto de la anciana por el dinero, por ejemplo o el gusto de la sobrina de la anciana por la plantas será un punto en el cual converjan ella y el editor de modo casi natural. Así de esta manera, el narrador irá apoderándose de la confianza de la sobrina y sus planes irán tomando forma, el contacto verbal con la muchacha lo ayudará a conocer a través de ella a miss Bordereau y al poeta Aspern. Cabe agregar a ello que el editor tendrá un tipo de acercamiento con la sobrina de la anciana que no comprometerá de parte de él algún otro sentimiento que la amistad. Así mismo, el lector advierte también en Tina Bordereau cierto tipo de interés hacia el editor, que lo remite a la conspiración ingenua y a modo de broma que sostuvieran en las primeras líneas del relato, el narrador – personaje y su amiga Miss Prest, aquella mujer que enterada del trabajo le sugerirá al editor enamorar a la sobrina de la anciana para así asegurar el éxito de su infatigable búsqueda.
La confusión sentimental de parte de la sobrina en esta parte del relato crea en el lector un desasosiego vital que sumado a la búsqueda de los manuscritos adhiere a la trama un giro indispensable. Podemos ver ahora como el narrador – personaje alarga sus charlas con la sobrina de la anciana regalándole flores del jardín que cuida, estos detalles sustentan en la ingenuidad de Tina el sentimiento amoroso que el editor despierta en ella inconscientemente. A partir de estos detalles, Tina le irá confiando algunos datos al editor que harán descartar las sospechas y las hipótesis, pasándolas a un segundo plano para basarse ahora dentro del campo de lo confidencial y lo verídico. Por momentos, el lector llega a conocer fragmentos del pasado que Miss Bordereau está dispuesta a ocultar tanto o más como los manuscritos o su propia mirada, que ya en esta parte del relato se convierte en una característica física del personaje que le añade un aura fantasmal y jamesiana.
El descubierto círculo social de miss Bordereau será un paso que ayudará al editor para poder llegar a Aspern. A todo esto podemos advertir un cambio de actitud de parte de la anciana que llama la atención y nos hace suponer que ya conoce el motivo de la visita de aquel editor. Sin embargo, el cambio de actitud de la anciana para con el editor se deberá justamente al acercamiento entre su sobrina y este. La anciana sabe que anda mal de salud, y sabe que cuando ella ya no esté presente no habrá nadie que se encargue de su sobrina, entonces esta sencilla premisa la llevará a encandilar al editor ofreciéndole que se quede en su hogar y concediéndole el permiso de llevar a su sobrina a pasear. Este paseo en góndola, auspiciado por la anciana será fundamental, pues en él, Tina ofrecerá el dato exacto referente a Jeffrey Aspern, al afirmar que la anciana posee todos los manuscritos, entonces el misterio de Los papeles de Aspern será un punto al que el narrador – personaje deberá llegar con más tino para cumplir con su objetivo. Acaso ese podría ser un relato interesante si James hubiera deseado finiquitar allí la historia, sin embargo los siguientes capítulos en Los papeles de Aspern contienen la verdadera belleza del relato. Como toda ficción bien narrada, las apariciones y huellas que el narrador deja en los primeros capítulos a modo de pistas aparecen ahora bien delineadas, es así que encontramos en casi la última parte de la historia una salud declinable por parte de la anciana que ha perdido toda esperanza de vida, la muerte le añade, a pesar de todo, unas pocas fuerzas a su semblante, como si dentro de aquellos manuscritos se encontrará el motivo por el que ha venido luchando para no darlo a conocer o como si este aferramiento le diera fuerzas para defender el misterio de Aspern (y el propio). Finalmente, como si ambos estarían unidos a través de esos papeles y el amor que quedó atrapado en el pasado se desmaterializara con la luz de lo presente.
¿Pero qué esconde la anciana? Es la pregunta que el lector se hace a medida que va avanzando con el relato y las ganas de saber la verdad van en aumento. La sorpresa del autor entonces encadena más de una casualidad sugerida al principio y es que miss Bordereau esconde en aquellos manuscritos su belleza, una belleza tan antiquísima como ella misma, unos versos que Aspern le escribiera en su juventud, describiendo la hermosura de su mirada, marchita ahora por el paso del tiempo.
Detalle no menos importante es el que muestra a Tina quien peca de ingenua por su falta de experiencia, así como el caso del mismo narrador – personaje quien en la parte final de la historia se muestra dudoso, temperamental e indeciso de lo que siente hacia la sobrina de la anciana. Y es que ante la muerte de miss Bordereau, Tina se quedará con los manuscritos de Aspern y le sugerirá al editor entregarle todos con la condición que se quede con ella, pues dicho gesto, en voz de la propia Tina, no la hará sentir culpable. El rechazo y la reacción del editor serán negaciones rotundas.
En la parte final del relato encontramos al editor, enviándole meses después a Tina, una cantidad de dinero por la fotografía de Jeffrey Aspern que ésta le obsequió al editor como prueba de su ingenuo amor. Esa imagen de por sí provoca en el lector una extraña reflexión, sobretodo cuando se conoce el verdadero paradero de dicha fotografía.
De la novela de Henry James se podría decir que es también un lección de los extremos a los cuales puede llegar el hombre por conseguir alguna meta trazada, arrasando muchas veces con inocentes. Esta búsqueda laboriosa, por ejemplo, que implica el hecho de conseguir los manuscritos del poeta, elaboran todo un plan que en la parte final atropella hasta los mismos sentimientos de la solterona sobreviviente, Tina, quien quizá es el mismo reflejo de las ganas desenfrenadas del narrador – personaje por querer saber la existencia de los manuscritos de Aspern, por descubrir aquel misterio oculto e inofensivo para nadie. Sucede que en Los papeles de Aspern, implícitamente, se retrata al olvido que no hiere, a aquel recuerdo sepultado en el silencio que profanan las ganas y la curiosidad del saber.
De Los papeles de Aspern se ha dicho muchas cosas y sin embargo la que más llama la atención es la que afirma que esta novela fue inspirada en una anécdota que llego a oídos de Henry James acerca de un bostoniano llamado Silsbee, que sentía adoración por el poeta Percy Bysshe Shelley. Una definición de Los papeles de Aspern podría ser acaso que se trata de un relato breve e inteligente, capaz de captar la atención del lector y conducirla idóneamente, sin embargo y a pesar que la trama no sea compacta para ser una novela genial Los papeles de Aspern es un bello libro que lo ha llevado a su autor a ser considerado como uno de los más importante narradores anglosajones de todos los tiempos.

26 julio, 2008

Dos películas de Aki Kaurismäki



* Sombras en el paraíso (Varjoja paratiisissa, 1986)

El inicio de Sombras en el paraíso no es un inicio brutal ni mucho menos busca capturar la atención con cantidades industriales de sangre, apenas observamos una puerta abriéndose de par en par, camiones de basura apilados uno al frente de otro, desplazándose para cumplir la labor diaria, matutina y monótona de limpiar la ciudad. Ese inmenso monstruo que alguien se atrevió a imaginar como una inmensa bestia de siete cabezas.
Desde el primer momento Sombras en el paraíso nos envuelve en un pesimismo que llama la atención. Los contenedores de basura, armatostes de fierro puro, casi agonizantes por el óxido, que se mueven lerdamente al compás de una melodiosa canción nos persuade. El transcurrir de esas máquinas hediondas avanzando una detrás de otra, cual hormigas, nos hacen pensar además en la burda monotonía. Aquí la única diferencia es que esa tristeza parece hasta envidiable. Y eso la película se lo debe a la música que se asoma y arriesga ante situaciones importantes y no tan importantes. El fondo musical no satura, es correcto hasta cierto punto, pero en más de una ocasión le resta protagonismo a sus personajes principales. Palmas aparte para Nikander(Matti Pellonpaa) un personaje que desarrolla estupendamente la personalidad de aquellas seres menos favorecidos en este mundo mecanizado, frívolo y por demás egoísta.
El resto de personajes al igual que Nikander son individuos marginales, periféricos, seres sociales ignorados que ven a su propia felicidad con cierto escepticismo. La soledad de la ciudad, el vacío de sus calles podría ser una pista para contrastar a los propios seres que transitan por ahí, podría incluso ser una postal perfecta para esbozar los sentimientos de quienes transcurren durante los sesenta minutos que dura este filme. Al principio estos mismos personajes no creen en sus metas, por el contrario, da la impresión de que los mismos piensan que sus objetivos son simples ráfagas de luz que se extinguen en medio de la oscuridad. Sin embargo, esa tentación hacia el fracaso los mueve, los vitaliza y los motiva a salir de sus pantanosas aguas. Así, por ejemplo, Nikander le ofrece trabajo a un alcohólico en la nueva empresa que piensa llevar a cabo con su amigo de toda la vida.
En la parte última Nikander conoce a Ilona (Kati Outinen), personaje por demás solitario como él mismo. Ambos se sienten atraídos. La soledad los une. El fracaso es algo en común, y los sueños, esas pequeñas luces que brillan en otro lugar es el objetivo de ambos, por eso el final es predecible. Quizá todo pueda resumirse en lo que le dice Nikander a Ilona, antes de embarcarse hacia una nueva ciudad, (¿para construir nuevos sueños?, ¿para ser feliz?, ¿para seguir huyendo?) “Ilona, sabes que es demasiado duro estar solo”.

* Sombras en el paraíso es además parte de la trilogía llamada del proletariado junto a otras películas como Ariel (1988) y La chica de las cerillas (1990).




*Luces al atardecer(Laitakaupungin valot, 2006)

Koistinen (Janne Hyytiäinen) es un policía que se siente al margen del mundo en el cual vive. La indiferencia de una ciudad que yace de espaldas a las necesidades de las personas parece conmoverle a él solo. Su trabajo, el de policía, no es el que siempre aspiró, sin embargo, lo cumple cabalmente y hasta aguantando las humillaciones que sus superiores le hacen aprovechándose de su apacible carácter que no explota ni aún cuando se sabe traicionado. De aproximadamente treinta años, Koistinen refleja la necesidad imperiosa de un tipo que sabiéndose perdedor intenta reconstruirse socialmente. Pedir su baja y fundar una empresa privada quizá es la prueba más clara a sus intenciones de reubicarse socialmente ante un mundo exigente que respeta a los poderosos y silencia a los marginales.
Koistinen en medio de tantos fracasos conocerá el amor y cuando se intuya ingenuamente que su vida tomará un camino positivo, la cruda realidad nos hará ver que el respetable policía a caído en una trampa. Unos mafiosos que intentan dar el golpe en una de las tiendas más adineradas de la ciudad se enteran que es Koistinen el encargado de cuidar la calle en donde se ubica ésta. Para ello primero tendrán que utilizar al policía a su antojo para no ser sospechosos frente a la ley. Los mafiosos elaborarán un macabro plan, y es ese plan el que refleje con más exactitud la idea esencial de Aki Kaurismäki para quien cree, al menos fílmicamente, que el mundo ya no respeta los sentimientos de nadie.
El policía entonces conoce a Mirja (Maria Järvenhelmi) una rubia de tez inocente quien logrará a través de engaños recopilar la mayor cantidad de información para que los mafiosos que le han pagado por sus calculadores servicios puedan dar el golpe definitivo y así asaltar la tienda sin la menor sospecha hacia ellos.
Todos entonces ganan, la mujer calculadora, los mafiosos sedientos de billetes manchados ahora con la inocencia dignidad de un pobre diablo llamado Koistinen quien una vez capturado no habla ni de ella ni de nadie, quizá creyéndola inocente, quizá intentándola salvar de este mundo que ha olvidado lo más esencial para poder seguir en pie. Lo único cierto es que Koistinen no habla de Mirja porque es la primera vez que su fracasada vida ha logrado algo positivo, el amor ha llegado hacia el policía y a él no le importa pasar dos años en una cárcel si son los suficientes años para salvar a la persona que ama. Lo único cierto es que su amor intenta salvarla de este mundo sin escrúpulos, sin piedad y mucho menos sin perdón.


*Luces al atardecer fue nominada como mejor película para el Oscar el año 2007. El director no asistió a dicha entrega, tampoco ganó.